06 / 03 / 2019 - 05 / 04 / 2019

Facultad de Bellas Artes de Granada

«[...] Los árboles parecen flotar en el espacio, con sus raíces expuestas, y en lugar de hojas emanan de ellos pequeñas constelaciones de estrellas. El cielo y la tierra se conectan: “Como es arriba, es abajo”. [...]» (Varo, Caminos del conocimiento, la creación y el exilio, 2013: 66)

Las líneas del destino es el nombre que recibe la primera muestra de la artista granadina Marina Vargas centrada en el Tarot y que además da título al taller que se presenta dentro de la nueva edición de FACBA 2019. En su trabajo se puede observar cómo vincula de una manera personal a través de la práctica artística, aquellos rituales de adivinación e intuición relacionados con la baraja del Tarot. En el taller, Vargas introdujo a los participantes al mundo de las imágenes que nos cuentan sin palabras la exploración del mundo que nos rodea desde el momento de su creación. Estas cartas tienen su origen en la Italia del siglo XIV con el primer libro mudo que habla únicamente con símbolos, por ejemplo con su numerología, colores, gestos, composición, etc.

 

Las manos son el primer punto hacia dónde ha de dirigirse nuestra atención, pues son las que reparten la baraja. Además, con su observación podremos encontrar aquellas líneas que se dibujan en ellas y que a la vez nos confrontan con nuestra vida y nos preparan para nuestro destino. A partir de este primer acercamiento, se muestra a aquellos que participaron en el taller el Arcano Mayor o Potencia. Esta carta, la cual imperaría la resolución y evolución de este, resultó ser La Torre, que es la imagen que nos habla de la construcción de cada uno y del hogar. Con ello, se trabajó sin mucho conocimiento previo a la carta y se realizó una acción individual con la idea de trasladar al movimiento nuestras soluciones al problema que se plantea con ella para después ser documentado y mostrado en colectivo.

Por último, además de la introducción que se realizó en el taller por medio de la artista Marina Vargas al arte ocultista y visionario, se pudieron explorar aún más a fondo todas las cartas del Tarot a través de su composición en mandala. En el momento en que los participantes pudieran sentir ya de una manera notable la sensación de cercanía con sus signi cados, se mostró la tirada que hizo Vargas para el taller antes de que comenzara. A partir de aquí cada uno elegiría su carta al azar para empezar a trabajar individualmente en la construcción de una obra que sirviera como reflejo de la acción de activación de los símbolos de cada una. Por lo tanto, después del tiempo de incubación, estudio y exploración de cada participante, se cuadra el círculo ya creado durante el taller para realizar el montaje de la exposición que sigue el orden de la tirada.

Arlaug ᛮ, 2019

Manuel Senén Ruiz
35 x 176 x 25 cm
Atrapasueños con cuerda de algodón sobre rama y cromatografía de laurel, pegamento, tronco de madera y pintura acrílica.

El número áureo 17 o Arlaug forma parte de las tres runas especiales del Furthark o alfabeto rúnico que se compone de las 16 runas ordinarias y de otras dos especiales, que son el número áureo 18 o Tvimadur y número áureo 19 o Belgthor. El título de la obra por lo tanto, se puede decir que compone de alguna forma la estructura principal de esta. En algunas arquitecturas tales como el Partenón, se puede ver reflejada la relación de este número con el del 8 en el juego de sus columnas, creando una relación de armonía entre los lados y el frente del edificio.

La carta del tarot de la que surge este trabajo es La estrella o Le toille, número 17 en los arcanos mayores. Esta carta simboliza el agente mágico del crecimiento y la figura de la madre, la fe de la esperanza celeste y de la continuidad terrestre, así como nuestra acción por conducirla y decidir entre el sí y el no que se produce en la dualidad. En su realización, esta obra es la preparación de la venida de la divinidad y el hermetismo, por lo tanto, esta idea se podría representar en el regalo del caduceo que hace Apolo a Hermes. Este caballo alado además se puede decir que cumple su función como mensajero divino al aparecer apoyado sobre un árbol de laurel que está dando sus frutos.

 

Sobre esta idea también se encuentra la preparación espiritual y vital ante la muerte de los peregrinos que viajan al Finisterre en el camino de Santiago, llamado también camino de las estrellas. En este sentido, más allá de la señalización que hace la estrella de Santiago de ocho puntas sobre el cuerpo del apóstol, esta ruta puede hacernos comprender su correspondencia con el paralelo 42 y la Vía Lactea, apuntando además en la desembocadura del océano y en la estrella Sirius de la constelación del Canis Mayor, en lo sapiencial. De la misma forma, en este paso de lo ideal a lo real se pueden construir los sueños que tejemos en el tiempo para así poder atrapar aquello que es agradable para nosotros y que a la vez sirve como medicina para el cuerpo y la tierra.

 

La torre, 2019

VVAA
8:31 min.
Video

1. Seis de Oros / Enrique Peña Sillero

2. La Estrella / Manuel Senén Ruiz
3. Cuatro de Oros / Lucía Berenguel Mora

4. Reina de Bastos / Pedro Luis Mira García

5. Sota de Espadas / Livia Daniel
6. Tres de Oros / Fran Baena
7. Cinco de Bastos / Susana Cano Sánchez
8. Seis de Espadas / Fernando G. Méndez

9. Seis de Copas / Hodei Herreros Rodríguez

10. Caballo de Espadas / Álvaro Ligero Gálvez

Manuel Senén Ruiz © 2019

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La estrella / Manuel Senén Ruiz